Recibido: 19/04/2026. Aceptado: 12/08/2026

 

De la patologización a la acción colectiva. Autoatención, salud comunitaria, acompañamiento terapéutico y lucha por la integración en Las Madres de los Pingüinos

 

From Pathologization to Collective Action. Self-Care, Community Health, Therapeutic Accompaniment, and the Struggle for Integration in The Mother of Penguins

 

Laura Estefania Obando - obandolaura.e@gmail.com -

Técnica universitaria en Acompañamiento Terapéutico por la Universidad Nacional Guillermo Brown, Argentina. Estudiante avanzada del Ciclo Complementario de la Licenciatura en Acompañamiento Terapéutico, Universidad del Gran Rosario, Argentina.

https://orcid.org/0009-0007-6988-7745

 

Analia Veronica Vázquez - analia_vas@hotmail.com -

Técnica superior en Acompañamiento Terapéutico por la Federación de Clínicas de Buenos Aires, La Plata, Argentina. Estudiante avanzada del Ciclo Complementario de la Licenciatura en Acompañamiento Terapéutico, Universidad del Gran Rosario, Argentina.

https://orcid.org/0009-0006-8700-7353

 

Sonia Alejandra Valdivia - alevadi26@gmail.com -

Técnica superior en Acompañamiento Terapéutico por el Instituto Superior Terciario Séneca, Neuquén, Argentina. Estudiante avanzada del Ciclo Complementario de la Licenciatura en Acompañamiento Terapéutico, Universidad del Gran Rosario, Argentina.

https://orcid.org/0009-0001-3994-3036

 

Resumen

Introducción: La salud colectiva considera los procesos de salud-enfermedad-atención-prevención (PSEAP) como construcciones históricas y sociales determinadas por condiciones estructurales. El análisis de obras audiovisuales de amplia circulación constituye una herramienta pedagógica valiosa para reflexionar sobre dichos procesos. En ese marco, la serie Las Madres de los Pingüinos ofrece un espacio narrativo fértil para examinar las tensiones entre los modelos hegemónicos de normalización y las redes comunitarias de cuidado, así como el rol del acompañamiento terapéutico en dichos procesos. Objetivo: Analizar la serie Las Madres de los Pingüinos desde la perspectiva de la salud comunitaria y colectiva para identificar tensiones entre los modelos de normalización y las redes de cuidado colectivo. Metodología: Se llevó a cabo un análisis cualitativo de contenido de una obra audiovisual y revisión bibliográfica, estructurado en tres ejes: modelos de déficit/activos, interculturalidad y prácticas de autoatención. Resultados: La narrativa evidencia una disputa entre un sistema organizado bajo la patologización y una red de madres que construye formas colectivas de resistencia y producción de salud. Conclusiones: La salud se produce colectivamente; las redes de autoatención son fundamentales para disputar sentidos y el acompañamiento terapéutico cumple un rol clave en el fortalecimiento de la autonomía y la singularidad de los sujetos.

Palabras claves: - Salud colectiva;

-          Salud comunitaria;

-          Autoatención;

-          Personas con discapacidad;

-          Participación comunitaria;

-          Salud mental;

-          Acompañamiento terapéutico

 

 

 

Summary

Introduction: Collective health considers health-illness-care-prevention processes (PSEAP) as historical and social constructions determined by structural conditions. The analysis of widely circulated audiovisual works provides a valuable pedagogical tool for reflecting on health-illness-care-prevention processes (PSEAP); in this context, the series The Mother of Penguins offers a fertile narrative space for examining tensions between hegemonic normalization models and community care networks, as well as the role of Therapeutic Accompaniment in these processes. Objective: To analyze the series The Mother of Penguins from the perspective of Community and Collective Health to identify tensions between normalization models and collective care networks. Methodology: A qualitative content analysis of an audiovisual work and a literature review were conducted, structured around three axes: deficit/asset models, interculturality, and self-care practices. Results: The narrative evidences a dispute between a system organized under pathologization and a network of mothers that builds collective forms of resistance and health production. Conclusions: Health is produced collectively; self-care networks are fundamental for disputing meanings, and therapeutic accompaniment plays a key role in strengthening the autonomy and singularity of individuals.

 

Keywords: - Collective Health;

-          Community Health;

-          Self-Care;

-          Disabled Persons;

-          Community Participation;

-          Mental Health;

-          Therapeutic Accompaniment

 

 

Introducción

La salud colectiva considera los procesos de salud-enfermedad-atención-prevención (PSEAP) como construcciones históricas y sociales, determinadas por condiciones estructurales tales como clase, género, políticas públicas e instituciones. Desde esta perspectiva, la enfermedad y el cuidado no pueden comprenderse como eventos individuales, sino como expresiones de formas de organización social que producen modos diversos de padecer, atender, sufrir y acompañar. Tal como señala Laurell (1982), el análisis de la salud requiere situar los perfiles de enfermedad en poblaciones concretas y no en casos aislados, atendiendo a las desigualdades sociales que los estructuran.

El presente artículo se propone analizar la serie La madre de los pingüinos (Kochanska, 2024) como disparador pedagógico para reflexionar sobre las tensiones entre los modelos de patologización y las redes de cuidado colectivo. La elección de esta producción audiovisual responde a su potencia para visibilizar, desde un lenguaje accesible, los conflictos que atraviesan cotidianamente las familias de personas con neurodiversidad en sus vínculos con las instituciones educativas y sanitarias, así como el rol que el Acompañamiento Terapéutico puede desempeñar en esos entramados.

En este marco, analizamos Las Madres de los Pingüinos, una serie original de Netflix, de origen polaco, que consta de seis episodios. La protagonista, Kama, es una luchadora de artes marciales mixtas (MMA), cuyo hijo de siete años debe cambiar de escuela, situación que la enfrenta a realidades inéditas sobre la crianza y la inclusión. A lo largo de la serie, Kama se integra progresivamente a un grupo de madres –heterogéneo, atravesado por tensiones y afectos– cuyos hijos asisten al aula “Pingüinos”, un espacio destinado a niños y niñas con diversidad funcional/neurodiversidad. Es en ese encuentro donde emerge una red de cuidado y resistencia colectiva que constituye el núcleo analítico del presente artículo.

 

 

Metodología

Se realizó un análisis cualitativo de contenido con un enfoque teórico-crítico. El objeto de estudio consistió en la serie audiovisual Las Madres de los Pingüinos, la cual fue analizada de forma sistemática a partir de los aportes conceptuales y la bibliografía de la cátedra Salud Comunitaria del Ciclo de Complementación Curricular de la Licenciatura en Acompañamiento Terapéutico de la Universidad del Gran Rosario (ciclo lectivo 2025). El procedimiento analítico se estructuró a partir de tres dimensiones conceptuales fundamentales: la disputa entre los modelos de atención (déficit vs. activos), la interculturalidad crítica en las relaciones de poder entre saberes, y las prácticas de autoatención como procesos de producción de salud y singularización.

 

Desarrollo

Modelo del déficit y modelo de activos

En la serie, el sistema educativo y sanitario representa un modelo patogénico o del déficit, en el cual la discapacidad se define en términos de carencia o ser diferente. Este enfoque corresponde al modelo médico hegemónico, que clasifica, jerarquiza y normaliza a partir de parámetros de conducta y funcionalidad, patologizando la diferencia (Augsburger, 2005). Los niños son nombrados, tratados y valorados en función de su distancia respecto de la norma, mientras que sus madres son concebidas como receptoras pasivas de indicaciones profesionales.

Sin embargo, encontrarse, compartir experiencias y organizarse es un modo de producir salud. El grupo de madres protagoniza un proceso de construcción colectiva desafiante con recursos existentes, al valorar capacidades, vínculos y aprendizajes, más que déficits o limitaciones, lo cual permite comprender la experiencia, volverla manejable y dotarla de sentido. De este modo, la comunidad se convierte en un recurso general de resistencia capaz de sostener subjetividades y construir alternativas.

Desde el enfoque de activos para la salud, Hernán García, Morgan y Mena (2011) proponen que la salutogénesis no reside únicamente en los recursos institucionales, sino en los activos que las propias comunidades movilizan para afrontar el malestar y promover el bienestar: vínculos, saberes colectivos, espacios de escucha y redes de solidaridad. La narrativa de la serie ilustra con elocuencia este enfoque, al mostrar cómo el grupo de madres transforma recursos cotidianos y relacionales en herramientas de producción de salud.

Este desplazamiento epistemológico es central en la salud comunitaria, entendida como el campo de prácticas orientadas a mejorar las condiciones de vida de las comunidades a través de la participación activa de sus integrantes en la identificación y resolución de sus problemas de salud (Almeida-Filho y Paim, 1999): pasar de definir sujetos como “portadores de problemas” a reconocerlos como sujetos de derechos y de acción colectiva. Las madres dejan de ser “usuarias” para devenir sujetos políticos que reclaman dignidad y condiciones para vivir plenamente.

 

Interculturalidad, hegemonía y subalternidad

La serie permite aplicar el enfoque intercultural, entendido no como coexistencia armónica de saberes sino como relación de poder entre matrices culturales desiguales (Menéndez, 2016). No se trata de culturas étnicas diferenciadas, sino de dos formas de concebir la infancia, la discapacidad y la autonomía: por un lado, el modelo médico-hegemónico, centrado en la normalización; por otro, el saber situado de las madres, basado en la experiencia cotidiana y vincular.

De acuerdo con Campos Navarro (2016), la hegemonía médica se afirma cuando un saber se legitima como único y verdadero, subestimando otros modos de cuidado. En la serie, los equipos profesionales deslegitiman o minimizan los saberes de las madres, mientras que ellas sostienen formas propias de interpretar y acompañar a sus hijos e hijas. La disputa, por lo tanto, no es solo por recursos institucionales, sino por reconocimiento simbólico del valor de su conocimiento.

La organización del aula “Pingüinos” constituye una práctica de interculturalidad crítica: un territorio donde se negocian sentidos, identidades y normas. Al mismo tiempo, se trata de una comunidad que crea espacios alternativos frente a instituciones que excluyen o limitan.

 

Autoatención y procesos de singularización

El malestar que atraviesan las madres no puede entenderse como problema individual, sino como expresión de violencia estructural, precarización y sobrecarga de cuidados. Augsburger (2005) propone el concepto de sufrimiento psíquico para nombrar estas formas de malestar que surgen en la intersección entre condiciones sociales y experiencias subjetivas.

Frente a ello, las madres despliegan estrategias de autoatención, concepto desarrollado por Menéndez (2003) y ampliado por Aguirre (2022), que refiere a prácticas cotidianas y grupales orientadas a detectar, sostener y elaborar el padecimiento sin depender exclusivamente del sistema médico. Entre ellas se destacan sostener espacios de escucha entre pares, compartir saberes, organizar acciones colectivas y hacer público el maltrato institucional.

Estas prácticas permiten procesos de singularización (Guattari y Rolnik, 2013)[1] , mediante los cuales los sujetos se apropian de sus experiencias y construyen formas propias de habitar la diferencia, recuperando dignidad. La autoatención no reemplaza la atención profesional, sino que constituye el primer nivel de cuidado, el más frecuente y el más vinculado a la comunidad.

 

El rol del acompañamiento terapéutico en las redes de salud

Desde la perspectiva del acompañamiento terapéutico (AT), este análisis subraya la importancia de reconocer y fortalecer las redes comunitarias. El o la profesional no debe actuar como un aplicador de normas de conducta, sino como un facilitador de la autonomía: Chaui Berlinck propone pensar al AT como “un otro espacio y un otro tiempo, un hueco y una pausa en el espacio-tiempo del cotidiano” (2017: 15), cuyo objetivo es sacar al sujeto del encierro interno y externo, tratándolo como agente ético y ciudadano. Su función es legitimar los saberes diversos y promover prácticas de coconstrucción de salud que reconozcan la singularidad de cada sujeto. En este sentido, Frank (2021) y Bustos (2023) señalan que el acompañamiento terapéutico se despliega en la trama de vínculos, instituciones y recursos del territorio. La presencia del acompañante es un nexo clave para resguardar derechos y fortalecer las redes comunitarias de cuidado. Su papel es fundamental para sostener vidas dignas y cuestionar las estructuras que patologizan la diversidad, al validar la diferencia como una forma legítima de existencia.

 

 

Conclusiones

El análisis sobre la narrativa de Las Madres de los Pingüinos permite concluir que la salud no es un estado individual, sino una producción colectiva que emerge de las redes de apoyo y resistencia. El paso de un modelo basado en el déficit –donde la discapacidad se entiende como carencia– hacia un modelo de activos es fundamental para transformar a los sujetos de “portadores de problemas” en sujetos políticos y de derechos.

En este sentido, las prácticas de autoatención desarrolladas por las madres funcionan como el primer nivel de cuidado y, además, constituyen actos de singularización que permiten a las familias apropiarse de sus experiencias y recuperar la dignidad frente a un sistema que tiende a la patologización. La disputa observada en la serie no es meramente institucional, sino que representa una lucha por el reconocimiento simbólico de un saber situado y experiencial que la hegemonía médica suele invisibilizar.

Desde la perspectiva del AT, este análisis subraya que la intervención profesional debe trascender la lógica de la normalización. El/la AT tiene el rol ético de insertarse en estas redes comunitarias para legitimar los saberes diversos y actuar como facilitador/a en la coconstrucción de salud. Al validar la diversidad funcional como una forma legítima de existencia, el o la acompañante contribuye a cuestionar las estructuras que excluyen, al promover la autonomía y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios como verdaderos recursos de resistencia. Finalmente, se destaca que el fortalecimiento de estas redes de autoatención es la estrategia más eficaz para transformar el sufrimiento psíquico derivado de la violencia estructural en potencia colectiva y vida digna.

 

Bibliografía

Aguirre, J. L. (2022). Perspectivas teóricas-metodológicas para el abordaje de problemas vinculados a la migración de mujeres con sufrimiento mental a través de la autoatención. Revista Salud, Educación y Sociedad, 2(1), 6-24.

Almeida-Filho, N. y Paim, J. S. (1999). La crisis de la salud pública y el movimiento de salud colectiva en Latinoamérica. Cuadernos Médico Sociales, 75, 5-30.

Augsburger, A. (2005). De la epidemiología psiquiátrica a la epidemiología en salud mental. Cuadernos Médico Sociales, 81, 61-75.

Bustos, G. (2023). Acompañamiento terapéutico comunitario. En K. González, M. L. Frank, G. Bustos y B. Banszczyk (Comps.), Acompañamiento terapéutico: de lo clínico a lo comunitario (pp. 95-104). Buenos Aires: Noveduc.

Campos Navarro, R. (2016). Salud intercultural en América Latina. En R. Campos Navarro (Coord.), Antropología médica e interculturalidad (pp. 35-94). Ciudad de México: McGraw Hill.

Chaui Berlinck, L. (2017). AT en lo cotidiano, una clínica en las fronteras. En A. Chévez (Ed.), Acompañamiento terapéutico: clínica en las fronteras (pp. 13-20). Córdoba: Editorial Brujas.

Frank, M. L. (2021). Acompañamiento terapéutico: abordaje vincular en lo comunitario. En M. L. Frank (Comp.), Acompañamiento terapéutico: de lo clínico a lo comunitario (pp. 105-118). Córdoba: Editorial Brujas.

Guattari, F. y Rolnik, S. (2013). Micropolítica: Cartografías del deseo. Buenos Aires: Tinta Limón.

Hernán García, M.; Morgan, A. y Mena, A. L. (Eds.) (2011). Formación en salutogénesis y activos para la salud. Granada: Escuela Andaluza de Salud Pública.

Kochanska, K. (Dir.) (2024). Las Madres de los Pingüinos [Serie]. Netflix.

Laurell, A. C. (1982). El estudio social del proceso salud-enfermedad. Cuadernos Médico Sociales, 37, 1-19.

Menéndez, E. (2003). Autoatención y atención médica. Salud Colectiva.

Menéndez, E. (2016). Cuestiones metodológicas sobre antropología e interculturalidad. En R. Campos Navarro (Coord.), Antropología médica e interculturalidad (pp. 1-12). Ciudad de México: McGraw Hill.


No figura en bibliografía.